prep 20 min · cook 35 min · serves 8 · 356 kcal/serving (estimated)
Ingredients
0.5 litro helado de avellana
150 gramos avellanas
70 gramos azúcar
1 limón
75 gramos chocolate negro
50 mililitros leche
hojas de menta
250 gramos harina
200 gramos mantequilla en punto de pomada
2 yemas huevo
100 gramos azúcar glas
1 pizca sal
Steps
Pela las avellanas.
En un bol, bate la mantequilla en punto de pomada junto con el azúcar glas hasta obtener una mezcla homogénea. Añade las yemas de huevo y continúa batiendo. Vierte la harina y una pizca de sal, e integra todo con movimientos suaves y envolventes hasta que la harina quede completamente incorporada. Cubre la masa con plástico de cocina y refrigera durante mínimo 1 hora.
Extrae la masa del frigorífico y trabájala ligeramente con las manos para facilitar su manejo; si es preciso, divide en varios fragmentos. Sitúa la masa entre dos papeles de horno y aplánala con rodillo hasta alcanzar aproximadamente 0,5 cm de espesor. Introduce el disco de masa (con ambos papeles) en un molde de tarta de 25 cm de diámetro. Distribuye un puñado de garbanzos secos sobre la masa y hornea en horno precalentado a 180 °C durante 20 minutos. Quita los papeles de horno y los garbanzos, y continúa horneando 10 minutos más. Retira la masa quebrada del horno, desmolda y permite que se enfríe completamente.
Para elaborar el praliné, deposita el azúcar en una sartén y vierte el zumo del limón y dos cucharadas de agua. Calienta a fuego bajo hasta que el azúcar se disuelva por completo. Incorpora las avellanas y cocina removiendo continuamente durante 6-8 minutos hasta que adquieran un color caramelizado. Vuelca sobre papel de horno. Una vez frío, pasa al vaso de la picadora (guardando 10-12 para la decoración final). Pulveriza hasta lograr un polvo fino.
En un cazo, combina la leche con el chocolate y calienta a fuego bajo, removiendo constantemente, hasta que el chocolate esté completamente fundido. Transfiere a un bol e incorpora el polvo de avellanas. Remueve hasta obtener una mezcla uniforme.
Para ensamblar la tarta, distribuye la mitad del praliné sobre la masa quebrada de forma irregular (dejando zonas sin cubrir para que cada porción sea distinta). Extrae el helado del congelador y recubre completamente el molde. Finalmente, esparce el chocolate restante sobre la superficie de manera dispersa (en pequeños montículos).
Remata la tarta con las avellanas reservadas y algunas hojas de menta.