Utilizando un sacabolas, forma esferas de helado y congélalas hasta que adquieran una consistencia muy firme. Lo ideal es dejarlas reposar en el congelador durante 24 horas.
En un recipiente, combina la harina con la levadura en proporción de una cucharadita de levadura por cada 100 gr. de harina.
Añade agua muy fría gradualmente hasta lograr una masa con la consistencia deseada, procurando que quede bien densa.
Calienta una cantidad generosa de aceite en una cazuela profunda.
Cuando el aceite comience a desprender humo, extrae una esfera de helado del congelador, pásala por harina y luego sumerge en la masa de tempura.
Introduce la esfera recubierta en el aceite caliente y fríe durante 10 o 15 segundos solamente, ya que una cocción más prolongada puede provocar que se derrita.
Decora el helado frito con mermelada de fresa y presenta en la mesa de inmediato.