prep 20 min · cook 35 min · serves 8 · 400 kcal/serving
Ingredients
0.5 litro helado de avellana
150 gramos avellanas (peladas)
70 gramos azúcar
1 limón
75 gramos chocolate negro
50 mililitros leche
hojas de menta para decorar
250 gramos harina
200 gramos mantequilla en punto de pomada
2 yemas huevo
100 gramos azúcar glas
1 pizca sal
Steps
Para la pasta brisa o masa quebrada, coloca la mantequilla con el azúcar glas en un bol y mezcla bien. Incorpora las yemas de huevo y sigue mezclando. Agrega la harina y una pizca de sal. Mezcla con suaves movimientos envolventes hasta que se integre bien la harina. Envuelve la masa en plástico de cocina y deja que repose en el frigorífico durante 1 hora como mínimo.
Saca la masa del frigorífico y amásala un poco con las manos (para que sea más fácil de trabajar); si es necesario pártela en varios trozos. Coloca la masa entre dos hojas de papel de horno y extiéndela con un rodillo hasta obtener un grosor de 0,5 cm. aproximadamente. Coloca el disco de masa (con los dos papeles) en un molde para tarta de 25 cm de diámetro. Extiende encima un puñado de garbanzos secos, y hornea (con el horno precalentado) a 180 °C durante 20 minutos. Retira el papel de horno y los garbanzos y hornea durante 10 minutos más. Saca la pasta quebrada del horno, desmóldala y deja que se enfríe.
Para el praliné, pon el azúcar en una sartén y agrega el zumo del limón y dos cucharadas de agua. Cocina a fuego suave hasta que el azúcar se funda. Incorpora las avellanas y cocínalas sin parar de remover durante 6-8 minutos, hasta que se caramelicen. Espárcelas sobre un papel de horno. Cuando se enfríen, pásalas al vaso de la picadora (reserva 10-12 para decorar). Tritura hasta conseguir un polvo fino.
Pon en un cazo la leche y el chocolate y cocínalo a fuego suave sin parar de remover hasta que se derrita el chocolate. Pásalo a un bol y añade el polvo de avellanas. Mezcla bien.
Para montar la tarta, reparte la mitad del praliné sobre la masa quebrada, de manera desigual (sin cubrir todo el fondo para que cada bocado sea distinto). Saca el helado del congelador y cubre todo el molde. Por último, esparce por encima el resto del chocolate de forma desigual (en pequeños montoncitos).
Decora con las avellanas que habías reservado y con unas hojas de menta.